Ruta La Pampa: Viaje a Chacharramendi

“Pareciera que somos un pueblito abandonado en la nada del desierto”, dijo Marcela Reyes, profesora de música de la escuela y también directora técnica de todas las divisiones de fútbol de la escuela 176 de Chacharramendi, cuando se contactó la primera vez.  Y algo de eso hay. Cuesta entrar en ritmo.

Pero al rato, cualquiera se puede dar cuenta de que el pueblo está más vivo que nunca. Ubicado a unos 200 kilómetros de Santa Rosa, capital de La Pampa, en este pueblo fundado hace 114 años hoy viven 250 personas y la gran mayoría trabaja como peón en los cotos de caza de la zona.Acostumbrados a la lucha, en enero y febrero la seca provocó varios incendios en los montes bajos. Lo que parecía un golpe de “knock out” sólo fue una prueba de carácter.

Como en otros pueblos repartidos por el país, Chacharramendi tiene cosas únicas que cualquier ciudad globalizada envidiaría. “Ni un solo robo se conoce en toda su historia”, contó entusiasmado Beto, de la estación de servicio. “Acá no se perdieron los valores”, remató.

A la escuela asisten alrededor de 30 chicos en primaria y otros 50 en secundaria. Algunos de ellos duermen toda la semana en la escuela porque los padres trabajan en los campos y no pueden cuidarlos. Además de las clases y el fútbol, en la escuela hay talleres de radio, tejido y bicicleta. También cuenta con un comedor.

Luego de más de 1600 kilómetros recorridos entre ida y vuelta, se entregaron 20 pelotas, pecheras, banderines, redes y pinturas para los arcos. Los elementos sirven para reforzar la utilería futbolera de la escuela que hasta el viaje contaba con 2 pelotas y algunos conos.

Agradecemos el apoyo de Chevrolet-One World Futbol, Adidas Fund, Northchamp Fútbol y BA Poledance.

 


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